¡Qué alguien arregle el cosmos!
Peligro: El contenido de este blog está conformado únicamente de residuos de mi conciencia.
sábado, diciembre 03, 2011
Muchos años después...
Este lugar fue pensado como un lugar para poner las múltiples quejas que tenía respecto al mundo y a la humanidad.
Mi fe en cualquier cosa se ha ido desvaneciendo hasta ser tan tenue como una cortina trasparente.
Pero por alguna razón las quejas han disminuido tanto en intensidad como en frecuencia.
Creo que pase de una etapa adolescente a una etapa adulta y ahora se que no vale tanto la pena ni quejarse ni intentar arreglar el mundo. Hace tiempo que lo se.
miércoles, febrero 24, 2010
Una queja más
viernes, abril 20, 2007
Hoy no estoy tan deprimido
¿Qué siento? Los sentimientos nunca descansan, pero yo no consigo identificar los mios o mejor aún, no consigo saber porque me falta algo. Es como si no hubieran cosas que me ataran y seguro las cosas que ahora poseo las extrañaré en
cuanto no las tenga.
Después de veintiocho años de flotar por aquí ahora siento que no hay sentido. Ni la consolación de la filosofía puede ayudarme.
Siento que he tenido las oportunidades a mi alcance y también siento que no las he aprovechado. Pero también siento que cualquier esfuerzo es vano y no me imagino ni millonario, ni frivolo.
Mi grande pasión; las computadoras, lo fueron hasta que comencé a trabajar en ellas y descubrir que no tenía la necesidad de completar el estudio de tantas materias. Me apasionaba mucho tener el poder de crear con mis manos y mi cerebro un mundo mejor. Pero sin duda cualquier mundo creado por el hombre es necesariamente imperfecto, de manera que cualquier análisis o investigación realizada con el ánimo de realizar las cosas con un grado de sentido y orden acaban por chocar con ideas preconcebidas, egos y manías de los seres humanos, de manera que mi prometedor, al menos en teoría, mundo de los sistemas de información sólo se quedo en un frustrante medio de ganarme la vida. Acabé por frustrame por no aplicar estudios análiticos (ni teorías, ni literatura: sólo hechos).
Por otro lado, el aspecto familiar me tiene un poco preocupado. Resulta que por más previsiones y blindajes puestos a mi vida familiar, estoy viviendo con una familia y no estoy construyendo la mia.
Aunque esto no me frustra en grados como lo hace mi trabajo tiendo a creer que
estoy condendo a pasar mis años subsecuentes atado a los problemas y la
cotidianidad de una familia de la que ni siquiera provengo.
Esto me lleva a analizar otro aspecto: Dinero.
Si bien no vivo con la preocupación de saber cuanto gane o perdí (dinero) día a día si tengo la espina de poder vivir en un lugar super tranquilo como Santa Fe, ya que los departamentos están muy caros con respecto a lo que gano.
Me ha dicho mi amigo Gabriel que si invierto en una propiedad de menor precio poco a poco podre tener el dinero suficiente como para tener mi casa.
El hecho en realidad es: Si tengo una carrera profesional y demandada ¿Por qué no puedo sacar el suficiente provecho a mi pasión más grande (computadoras) como para poder vivir exclusivamente de mi trabajo y no explotando los problemas económicos o psicológicos de los demás.
Hemos convertido al mundo en un sueño trepidante, una carrera que nunca termina y ante todo transformamos nuestras propias vidas de manera que no existe un momento en el cual nos mostramos satisfechos con nosotros mismos.
Hemos llevado esta constante al grado de que luchamos por olvidarnos de nuestra propia existencia y nuestro entorno, y cuando giramos nuestra cabeza un poco nos
encontramos con lo peor de nuestra creación: pobreza y división.
Personalmente me parece que también podemos encontrar cosas hermosas en este
mundo, cosas que jamás hubieramos encontrado sin un trabajo en equipo, solo me
pregunto : ¿en un mundo perfecto: ¿hasta donde hubieramos llegado? ¿Qué
creaciones hubieramos desarrollado?
A menudo me encuentro imaginando mundos en el futuro. Me gusta la ciencia ficción. De todos los mundos que me han pintado ninguno me convence. Creo que en el futuro alguna raza del mar debería desarrollar sus capacidades después de la extinción masiva de este animal llamado hombre. Y aún así no le auguro nada positivo a esa nueva raza.
Probablemente se deba al hecho de que la inteligencia de por sí es tan solo un defecto en la linea de la evolución.
Recuerdo ahora el simbolo del ying-yang (en la libreta dibuje el simbolo) en el cual aparece un perfecto equilibrio. Quizá la perfección radica en un solo ente, por lo que es imposible cohabitar en un solo lugar con más entes. La perfección es la no existencia de ajenos. Sólo uno puede ser perfecto. A lo mejor es esto mismo lo que siento por mi, una perfecchión total, hasta que tengo que lidiar con otras inteligencias.
Pase lo que pase en mi empleo, en mi familia, en mi cabeza: todo es efimero.
Nunca habrá algo que yo haga que permanezca por siempre atado a mi memoria en la mente de todas las generaciones de humanos. No.No.No.No.No.No. En todo caso ni
siquiera eso merecen de mi. Jejejejej.
¿Algo de lo cual yo me sienta orgulloso como para vivir tranquilo el resto de mi vida?
(lineas en blanco)
Hasta aquí la entrada. Me parece recordar ahora mi humor ese día. Vaya depre!
miércoles, septiembre 06, 2006
Jefes.
Hace un rato que no me quejo de nada. Muy probablemente se deba a que estoy muy metido con mi proyecto de El circulo de lectores en el cual trato de ser más constructivo y propositivo, cosa que es ligeramente más difícil que realizar los comentarios espasmodicos que abundan en fix the cosmos.
Por otro lado el comenzar a obligarme a escribir en este sitio mis quejas, fue el remedio más efectivo para reducir el número de quejas que hago diariamente. El sólo hecho de tener que contribuir con regularidad ha desalentado mis ganas de escribir. Que cosa más patética. Supongo que soy un flojonazo sin remedio.
Bueno. Esta vez tengo un argumento muy bueno y es el motivo por el cual estoy escribiendo:
Los jefes de trabajo.
Muchas veces he criticado a mis jefes en todos los niveles. Desde mi casa con mis padres, pasando por la escuela; con los maestros, hasta ahora que tengo que soportar al calvito de mi jefe.
Permítanme describir al ser más incoherente del mundo. El sujeto en cuestión es de entrada la persona más displicente que yo conozca. Su andar, su actuar, en fin. Su personalidad completa sugieren a la real academia que su fotografía sea incluida dentro de la palabra "huevón".
Este tipo se caracteriza por inhibir cualquier deseo por la detección de nuevas áreas de oportunidad, además de tener un olfato fino a la hora de hacer zalamerías a sus superiores.
Para él, no existe el concepto de "cliente" y si alguna vez lo ha considerado debe estar enterrado en el fondo de su lista de prioridades.
Es un caso. La última novedad fue que gracias a sus inagotables ganas por quedar bien con los jefes, suspendimos un gran proyecto, que serviría a la compañía para una toma de decisiones más estructurada y que a la larga otorgaría beneficios para la compleja estructura organizacional del lugar en el que trabajo.
Pues no. Resulta que un buen día los jefes dijeron que no había recursos y que debíamos suspender todos los proyectos. Mi jefe no osó replicar que había un proyecto en especial el cual no deberíamos suspender. Si me apuran un poco, quizá hasta se quiso deshacer de semejante responsabilidad usando las artimañas que conoce... Quitarse los pantalones, agacharse y decir... Soy todo suyo, jefecitos.
Obviamente a mis clientes no les gustó la noticia y decidieron presentar una queja formal y amplia, tras la cual los jefes ¡Decidieron reemprender el proyecto!.
Grrrrrr. Estoy seguro que nuestro usuario interpreto estas señales como síntoma de incapacidad (no los culpo). Y al poco tiempo decidió suspender definitivamente el proyecto, otorgándoselo a alguien más. Por supuesto alguien que carece de la visión estructural y de la capacidad técnicas necesarias para realizar dicho proyecto.
Mi pronóstico es que próximamente tendrán un sistema que cumplirá a medias con las expectativas iniciales, y que además la solución estará lista con retraso de unos cinco o seis meses.
En fin. Todo se lo debo al ESTUPIDO de mi jefe.
martes, junio 20, 2006
Queja antigua:
A continuación transcribo una queja que descubrí guardada en un cajón de la oficina el día de hoy. El documento parece corresponder al día 17 de marzo de 2006:
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Como estar de acuerdo si nunca me gustó la manera en que escribo. Soy exigente hasta conmigo mismo, o al menos eso me gusta pensar, recuerdo por ejemplo que en la escuela no me fue bien porque mi atención la desviaba a otros asuntos. Siempre he pensado en mi propio beneficio y por tanto no me he esforzado demasiado por mi preparación.
La verdad es que me culpo demasiado porque mis amados profesores, nunca tienen un buen sistema. De hecho parecía que no estaban apasionados.
Para mi siempre he pensado que existen en el mundo personas que realizan su trabajo con profesionalismo.
No me molestaba que existieran materias humanistas. De hecho me gustó mucho la película de la sociedad de los poetas muertos.
El esfuerzo que realizo en la vida no es tan bueno como me gustaría. Aunque no se a ciencia cierta como me gustaría ser en este momento. Estoy muy a gusto con ciertas cosas pero siento que la escuela me dio una inercia de trabajo que no he podido ni quiero detener.
Hay muchas ocasiones que pienso que no existe el profesionalismo tal y como me lo presentaron en la escuela.
Ahora soy un hombre casado. Y estoy casado con una mujer maravillosa.
Ella trabaja mucho y yo la admiro porque resuelve muy bien muchos probremas, mientras yo solo divago en ellos.
Como pareja somos nuevecitos y apenas tenemos experiencia, tenemos muchos defectos o al menos en mi pesimismo y con lo ya comentado veo como defectos...
17 de marzo de 2006
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mmm. Todo cambia y nada cambia.
